Telestroke Advantages and Future Perspectives

Teleictus: Ventajas y perspectivas de futuro

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Los servicios de teleictus han surgido como un enfoque innovador en la atención al ictus, lo cual permite a los profesionales sanitarios diagnosticar y tratar a distancia a los pacientes que han sufrido un ictus.

A lo largo de los años, los servicios de teleictus han demostrado ser una herramienta valiosa para ofrecer una atención oportuna y eficaz, salvar vidas, reducir la discapacidad y mejorar los resultados de los pacientes.

Los servicios de teleictus cobraron un gran impulso durante la pandemia de COVID-19 debido a la necesidad de atención a distancia y a la reducción de los riesgos de exposición.

La pandemia puso aún más de relieve el valor de la telemedicina y su potencial para transformar la prestación de asistencia sanitaria, no solo en la atención al ictus, sino en diversas especialidades médicas.

A medida que el panorama sanitario siga evolucionando, se espera que la telemedicina desempeñe un papel crucial para garantizar una atención accesible, eficiente y de alta calidad a los pacientes de todo el mundo.

Una vez que nos adentremos en las ventajas y perspectivas de futuro del teleictus, veremos que este enfoque innovador tiene el potencial de revolucionar la atención al ictus en los próximos años.

El valor de la teleasistencia en la atención al ictus

Los servicios de teleictus han sido fundamentales para afrontar los retos de la atención al ictus, sobre todo en zonas con acceso limitado a conocimientos neurológicos y recursos.

Al aprovechar la tecnología de la telemedicina, la teleasistencia permite a los especialistas evaluar y tratar a distancia a los pacientes que han sufrido un ictus, incluso en ausencia de un neurólogo presente físicamente en el lugar donde se encuentra el paciente.

Esto ha demostrado ser esencial para garantizar la administración oportuna de tratamientos como el activador tisular del plasminógeno (tPA, por us siglas en inglés de tissue plasminogen activator), un fármaco disolvente de coágulos que puede reducir significativamente el daño cerebral permanente si se administra sin demora.

Diagnóstico y tratamiento rápidos

La principal ventaja del teleictus radica en su capacidad para acelerar el diagnóstico y el tratamiento de los pacientes que han padecido un ictus.

Mediante el uso de plataformas audiovisuales, la telemedicina permite a los neurólogos evaluar a distancia a los pacientes, revisar las imágenes de diagnóstico y llegar a diagnósticos precisos.

Los estudios han demostrado que las consultas de teleictus reducen significativamente el tiempo de tratamiento, permitiendo la administración de tPA dentro del intervalo de tiempo crítico.

Por ejemplo, un estudio llevado a cabo por Kaiser Permanente demostró un aumento del 75% en el uso eficaz de tPA tras implantar un programa de teleictus [1].

Mejores resultados clínicos

El uso de la teleasistencia se ha asociado a la mejora de los resultados clínicos de los pacientes que han tenido un ictus.

Al facilitar el tratamiento a tiempo, el teleictus ayuda a minimizar el daño cerebral, reducir la discapacidad y mejorar la recuperación.

Las investigaciones han demostrado que los pacientes que reciben consultas de teleictus tardan menos tiempo en ser atendidos, lo que se traduce en mejores resultados en comparación con la atención tradicional.

De hecho, Kaiser Permanente informó de que el 87% de los pacientes de ictus de su programa de teleictus fueron tratados en el tiempo recomendado de 60 minutos desde la llegada del paciente al servicio de urgencias hasta el tratamiento endovenoso, conocido en inglés como «door-to-needle», un porcentaje significativamente superior a la media nacional, inferior al 30% [2].

Mayor acceso a la atención del ictus

Una de las ventajas significativas de la teleasistencia es su capacidad para superar las barreras de acceso a la atención del ictus, especialmente en zonas rurales y desprovistas.

Las redes de teleictus permiten a los hospitales y clínicas más pequeños conectarse con sistemas sanitarios y centros especializados más grandes, lo que permite a los pacientes de lugares remotos recibir atención experta en ictus sin necesidad de desplazarse largas distancias.

Esto no solo mejora el acceso a tratamientos que salvan vidas, sino que también reduce la carga que soportan los pacientes y sus familias.

El futuro del teleictus: Ampliar las posibilidades

El teleictus ya ha demostrado su valor en la atención al ictus, pero su potencial va mucho más allá de las aplicaciones actuales.

A medida que la tecnología avanza y los sistemas sanitarios se adaptan a los nuevos modelos de atención, el futuro de la teleasistencia parece prometedor.

He aquí algunas áreas clave en las que se espera que la telemedicina avance de forma significativa:

Unidades sanitarias móviles de respuesta rápida

La próxima barrera de los servicios de teleictus es la integración de unidades sanitarias móviles.

Estas unidades especialmente diseñadas pueden enviarse al lugar donde se encuentra una posible víctima de ictus, de forma similar a una ambulancia.

Equipadas con tecnología de telemedicina, estas unidades pueden ofrecer evaluación, diagnóstico e incluso tratamientos inmediatos antes de que el paciente llegue al hospital.

Los estudios han demostrado que los programas móviles de teleictus pueden reducir significativamente el tiempo de respuesta y mejorar los resultados de los pacientes.

Por ejemplo, el NewYork-Presbyterian Hospital informó de una reducción de 30 minutos en el tiempo medio de tratamiento con su programa de teleictus móvil [3].

Tecnología portátil y monitorización remota

El futuro del teleictus también puede pasar por el uso de tecnología portátil y dispositivos de monitorización remota para detectar los primeros signos de un ictus.

Los dispositivos portátiles pueden rastrear datos biométricos y alertar tanto al usuario como al personal sanitario de posibles síntomas de ictus.

Esto permitiría una pronta intervención y una atención médica rápida, lo que en última instancia salvaría vidas y reduciría la gravedad de las complicaciones relacionadas con el ictus.

Ampliación de los servicios de teleictus

Los servicios de teleictus no se limitan a la atención de ictus agudos.

El futuro del teleictus pasa por ampliar su alcance e incluir servicios prehospitalarios, hospitalarios e intrahospitalarios, así como la telerehabilitación en caso de ictus [4].

Los programas de teleictus prehospitalaria pueden ayudar a identificar síntomas y facilitar las decisiones adecuadas de triaje y traslado.

Las consultas de teleictus entre centros pueden facilitar la evaluación de pacientes con casos complejos o que requieren intervenciones especializadas como el tratamiento endovascular.

Los servicios de teleictus dentro de un mismo centro pueden mejorar la evaluación, la colaboración y la toma de decisiones a pie de cama, especialmente en épocas de recursos limitados o brotes de enfermedades infecciosas.

Superar las desigualdades tecnológicas

Aunque la teleasistencia es muy prometedora, es esencial abordar las desigualdades tecnológicas para garantizar un acceso equitativo a la asistencia.

No todas las comunidades y centros sanitarios tienen el mismo acceso a conexiones fiables a Internet y a infraestructuras de telemedicina.

Hay que esforzarse por salvar esta brecha digital, y proporcionar los recursos y el apoyo necesarios para que las zonas desatendidas puedan implantar programas de teleictus y beneficiarse de ellos.

Conclusión

La telemedicina para el ictus ha revolucionado la forma de evaluar, diagnosticar y tratar a los pacientes.

Sus ventajas son evidentes en forma de diagnóstico rápido, mejores resultados clínicos y mayor acceso a la atención del ictus.

De cara al futuro, el potencial del teleictus es aún mayor con la integración de unidades sanitarias móviles, tecnología portátil y la ampliación de los servicios de teleictus.

Sin embargo, es fundamental abordar las desigualdades en el acceso a la tecnología y garantizar el reembolso y el apoyo regulatorio para mantener el acceso ampliado de los pacientes a los servicios del teleictus.

Si se adoptan los avances del teleictus, los sistemas sanitarios podrán seguir proporcionando una atención de alta calidad y mejorar los resultados de los pacientes en los próximos años.

Zlynger desarrolla aplicaciones de teleictus. Si necesitas una plataforma de software de teleictus personalizada, ponte en contacto con nosotros en info@zlynger.com

Referencias:

[1] Kaiser Study Shows the Value of Telestroke Care

[2] Kaiser Study Gives Telemedicine High Marks in Stroke Treatment

[3] Study: Mobile Telestroke Program Cuts 30 Minutes Off Response Time

[4] Telestroke Across the Continuum of Care: Lessons from the COVID-19 Pandemic

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